38° Aniversario del fallecimiento del Gral. Peron

Perón dirigió, en la década de los años 40, una transformación social en la Argentina que, al contrario de muchos otros movimientos latinoamericanos, puede ser descrito como revolución. Fue la primera vez que el trabajador fue reconocido socialmente, tiempos en que este sector comenzó a acceder a beneficios, antes solo de la oligarquía. Una verdadera revolución histórica marcando un antes y un después, con un factor que marco a fuego los conceptos populares del Justicialismo: la estrecha relación del conductor y su pueblo, sus trabajadores, organizándolos gremialmente, brindando condiciones humanas para el desarrollo del trabajo, incorporando beneficios sociales como las vacaciones, salarios. Tambien las grande obras del Siglo se destacaron bajo su gobierno, como la construcción de hospitales y escuelas. Una época de gloria de la Argentina, donde se dejaba el modelo antiguo agro exportador para implementarse la modernización del país y la industrialización del mismo. Las banderas de este movimiento nacional peronista resumen aquella época: una patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.

Pero en 1955, un golpe de estado culmina con todo lo logrado, prohibiendo todo lo referido a Peron y mandándolo al exilio. Alli comienza la resistencia peronista, que duraría años y cumpliría con varios capítulos, hasta el retorno del eterno General Peron. Y al volver, en la década del 70, encontró un país, donde había que hacer mucho. Donde había que recuperar todo aquello que se había logrado, y que algunos se habían encargado de destruir. Con una edad avanzada, y con su salud delicada, fue el único argentino que asumió por tercera vez, el cargo de Presidente de la Nacion. Habia mucho por hacer.

Pero el lunes 1º de julio, a las 14.10, María Estela Martínez de Perón –en ejercicio de la presidencia desde el sábado 29 de junio- anunció a todo el país el fallecimiento del teniente general Juan Domingo Perón. Ese 1º de julio, por un paro cardíaco, el Teniente General Juan Domingo Perón falleció a las 13.15hs.

Inmediatamente después de su muerte, los restos de Perón fueron instalados en la capilla de la quinta presidencial de Olivos, vestido con uniforme militar, donde se lo veló hasta las 8 del día 2. A esa hora fueron trasladados a la Catedral Metropolitana, donde arribaron a las 9.40, rezándose una misa de cuerpo presente. Colocado en una cureña, el féretro, flanqueado por granaderos, fue conducido al Palacio Legislativo. Allí permaneció hasta las 9.30 del jueves 4.

Se calcula que mientras el cuerpo de Perón estuvo expuesto en el Congreso, unas 46 horas y media, desfilaron ante el féretro casi 135 mil personas; afuera, más de un millón de argentinos quedaron sin dar el último adiós a su líder. Sin embargo, y a pesar del fuerte aguacero –hasta las 9 del jueves 4 llovieron sobre Buenos Aires 14 milímetros-, una multitud incalculable se concitó a lo largo de las avenidas Callao y del Libertador para rendir homenaje –al paso del cortejo- al presidente desaparecido. Dos mil periodistas extranjeros informaron de todos los detalles de las exequias.

En estos días, 38 años después, es reconocido como el máximo político y gobernante del Siglo XX, no solo en Argentina, sino que en todas partes del mundo.

La ciudad de Mercedes no es la excepción, y en la tarde del domingo se celebro una misa en la Catedral Basilica Ntra Sra de las Mercedes, por el eterno descanso de Peron. A la misma, concurrieron el Intendente Municipal Carlos Selva, quien además es el Presidente del Partido Justicialista local; el Presidente del Honorable Concejo Deliberante Ing. Marcelo Denapole, funcionarios municipales, integrantes del Poder Legislativo local, integrantes de la Juventud Peronista de la Agrupacion 17 de Octubre, y un amplio numero de militantes que se sumaron en el eterno recuerdo y reconocimiento a quien se lo conoció también como el “primer trabajador”.

Fuente: Municipalidad

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