Buscando la instrumentación de políticas ambientales

(Por Cristián Frers*) La política ambiental es la preocupación y desarrollo de objetivos con fines para mejorar el ambiente, conservar los principios naturales de la vida humana y fomentar un desarrollo sostenible. Tanto en el ámbito público como privado

Una buena política implica un desafío, y al mismo tiempo un compromiso. Como parte de un concepto innovador, no se debe separar lo ambiental de lo social. Hay que tomar conciencia de que los aspectos sociales están ligados al ambiente, así como el ambiente está ligado a la sociedad. Una política ambiental busca que los ciudadanos sean un gran aporte a la consecución de los objetivos propuestos. Conseguir estos objetivos va más allá de incorporar cambios de actitud en prácticas diarias de trabajo, ya que también se busca que el ciudadano lleve estas nuevas prácticas a los hogares, aplicándolos, y así generar ambientes más saludables, llenos de vida, elaborados a conciencia, y sobre todo pensando en el legado que se está dejando a las futuras generaciones. Los conceptos de gobernabilidad e institucionalidad son fundamentales para la construcción de una política ambiental sustentable

No se cuenta aún con una institucionalidad legítima y eficaz, que nos aleje de la senda de una insostenibilidad que daña el patrimonio natural, deteriora la calidad de la vida de las personas y siembra condiciones para los conflictos sociales. Muchas veces la falta de coordinación y de planificación de las acciones de los gobiernos ha derivado en una total ineficacia de sus políticas, y ha significado, en las cuestiones ambiente y de infraestructura, la necesidad de volver al principio, a cero. Por ejemplo, las muy pocas veces que se han establecido medidas anticontaminación de los cursos de agua, se acciona contra diversas empresas, pero no se tienen en cuenta los basureros a cielo abierto, que siempre se encuentran a la vera de los ríos, o se vierten líquidos cloacales sin tratamiento alguno, o simplemente se fugan efluentes con la complicidad de ciertos funcionarios que se hacen de la vista gorda. Las políticas ambientales, sobre todo aquellas dirigidas a frenar el daño que causa la contaminación, deben ser a todo o nada, es decir, que si se emprende una campaña no se pueden dejar fisuras o empezar por pequeñeces. No sirve llevar los jardines de infantes a juntar papelitos, mientras se deja que una poderosa industria desvíe su efluente contaminante de la planta de tratamiento. No es eficiente hacer un llamado a la adhesión voluntaria a un plan de producción limpia, al que acudirán los que siempre colaboran, pues aquellos a quienes la producción limpia no les interesa seguirán contaminando libremente.

En Argentina, contamos con la Ley Nacional 25.675, que es la Ley General del Ambiente. Los principios de la política ambiental, incluyen, el presupuesto mínimo para su implementación, la competencia judicial, los instrumentos de política, gestión y ordenamiento ambiental; Evaluación de impacto ambiental, educación e información, participación ciudadana, seguro ambiental y fondo de restauración, Sistema Federal Ambiental, ratificación de acuerdos federales, autogestión, daño ambiental y Fondo de Compensación Ambiental.

En Carmen de Areco – Provincia de Buenos Aires, evidentemente algo está fallando puesto que no se están abriendo canales de participación para tener una mejor calidad ambiental. La población de la localidad es importante, ya que por sus exigencias por una mejor calidad de vida pueden movilizar la problemática ambiental. Sin embargo en esta localidad se han carecido de estos mecanismos donde los problemas ambientales se han acumulado sin solución.

Hace años, que se han presentado pruebas sobre la contaminación por fosfatos (detergentes) en el río Areco, y… Nadie ha hecho nada.

Hace años que se espera la Planta de Reciclaje en la localidad, y… Jamás a funcionado.

La gestión del actual gobierno municipal de Carmen de Areco ha demostrado nula capacidad para llevar a cabo una política eficiente contra el problema ambiental, como, por ejemplo eliminar los focos de polución y haciendo aplicar sanciones administrativas en contra los infractores de las diferentes normas que regulan la materia ambiental.

Se debe entender que el diseño e implementación de una política ambiental se erige como una condicionante importante para lograr la equidad, el desarrollo económico e indiscutiblemente, el cuidado del ambiente. Dicha política ambiental deberá reunir características de estabilidad a través del tiempo; consistencia con el desempeño institucional y general; y de consideración de las capacidades de liderazgo público y privado, así como de las condiciones económicas, políticas y sociales municipales. Aún más, el éxito de la gestión ambiental deberá fundarse en una clara definición de objetivos y prioridades que, además debe ser congruentes con las necesidades reales de la sociedad.

 

*Cristián Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social (Periodista).

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