{"id":196778,"date":"2026-05-25T21:28:31","date_gmt":"2026-05-26T00:28:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/?p=196778"},"modified":"2026-05-25T21:28:36","modified_gmt":"2026-05-26T00:28:36","slug":"monsenor-scheinig-llamo-a-recuperar-el-alma-de-la-patria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/2026\/05\/25\/monsenor-scheinig-llamo-a-recuperar-el-alma-de-la-patria\/","title":{"rendered":"Monse\u00f1or Scheinig llam\u00f3 a \u00abrecuperar el alma de la Patria\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" data-attachment-id=\"196779\" data-permalink=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/2026\/05\/25\/monsenor-scheinig-llamo-a-recuperar-el-alma-de-la-patria\/monsenor-eduardo-2026\/#main\" data-orig-file=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026.jpg\" data-orig-size=\"1319,879\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"La Patria necesita recuperar su almaNos hemos reunido en esta fecha tan importante de la Patria para dar gracias a Dios por la Naci\u00f3n que somos. Es muy importante ser agradecidos y muy especialmente en tiempos dif\u00edciles, ya que es la manera de estar un paso adelante en la historia. Por el contrario, ser desagradecidos, sin reconocer todo lo que somos, todo lo valioso que es nuestro pa\u00eds, nos pone un paso para atr\u00e1s, porque esa actitud, puede ir convirti\u00e9ndonos en un pueblo desalmado y es urgente recuperar nuestra alma.  La Palabra de Dios que acabamos de escuchar es la que proclamamos ayer en la celebraci\u00f3n de la venida del Esp\u00edritu Santo a la Iglesia y al mundo. Me pareci\u00f3 oportuno traerla nuevamente hoy porque puede ayudarnos en la b\u00fasqueda del alma de la Patria.  Dice San Juan Evangelista que los disc\u00edpulos estaban \u00abencerrados por miedo\u00bb. Las puertas estaban cerradas. El miedo los hab\u00eda aislado los unos de los otros. El miedo les hab\u00eda robado el horizonte, los hab\u00eda dejado quietos, paralizados, desconfiando de todo y de todos. Y entonces Jes\u00fas se pone en medio de ellos. No entra golpeando la puerta. No entra reprochando. No entra condenando. Se pone en medio y les dice: \u00abLa Paz est\u00e9 con ustedes\u00bb.  Qu\u00e9 necesidad tiene nuestra Patria de escuchar nuevamente esa palabra: Paz. Esa Paz que Jes\u00fas nos da, es Dios mismo. Porque si \u00c9l no est\u00e1, falta el aliento vital, el Principio de la vida, el aglutinante de todo, el sentido primero y \u00faltimo de todas las cosas. Dios es el alma del pueblo que al darle vida a todos, se mete en la historia.  Queridas hermanas y hermanos, cuando hablamos del alma de un pueblo, no hablamos de algo abstracto o lejano. Hablamos de aquello m\u00e1s profundo que sostiene la vida de una Naci\u00f3n. Se trata de lo que le da identidad, memoria, sensibilidad y hace que la comunidad se vuelva esperanzada. El alma de la Argentina no est\u00e1 solamente en sus instituciones, ni en su econom\u00eda, ni en sus \u00e9xitos o fracasos hist\u00f3ricos. El alma de nuestra Patria vive, sobre todo, en su pueblo.  Vive en la mujer sencilla que cada ma\u00f1ana vuelve a empezar. Vive en el trabajador que sigue luchando aun cuando todo parece dif\u00edcil. Vive en los ancianos y abuelas y abuelos que sostuvieron generaciones enteras con sacrificio silencioso. Vive en los j\u00f3venes que todav\u00eda sue\u00f1an un pa\u00eds mejor. Vive en la solidaridad espont\u00e1nea de nuestra gente cuando alguien sufre. Vive en la mesa compartida, en el mate ofrecido, en el abrazo dado aun en medio del dolor. Vive en los pobres y en su paciencia hist\u00f3rica.  Cuando una sociedad pierde la capacidad de reconocerse como pueblo comienza lentamente a perder el alma. Por eso, pienso que el alma de la Argentina se recupera en el encuentro, en la cercan\u00eda y en la compasi\u00f3n. Nuestro pueblo, aun con todas sus heridas y contradicciones, conserva una enorme capacidad de cuidar al otro. Y eso es sagrado, el cuidado concreto del otro es sagrado y all\u00ed se encuentra el alma. El alma de una Naci\u00f3n aparece cuando nadie quiere salvarse solo. Cuando el sufrimiento ajeno no nos resulta indiferente. Cuando todav\u00eda somos capaces de emocionarnos frente al dolor de una familia que perdi\u00f3 todo, frente a un jubilado olvidado o frente a un ni\u00f1o que necesita oportunidades.  Ciertamente, el alma de la Argentina tambi\u00e9n est\u00e1 profundamente marcada por la fe de su pueblo. Est\u00e1 en las peregrinaciones a nuestra Madre de Luj\u00e1n. Est\u00e1 en la devoci\u00f3n sencilla de nuestras madres y abuelas. Est\u00e1 en el pueblo que reza aun en las crisis. Est\u00e1 en quienes siguen creyendo que Dios camina con nosotros en medio de la historia. Estoy convencido que la fe de nuestro pueblo no es solamente una tradici\u00f3n religiosa, es una forma de resistencia espiritual frente al desaliento.  Pero cuidado, el alma de la Patria puede enfermarse&amp;#8230; Y se enferma cuando crece el odio. Se enferma cuando la descalificaci\u00f3n reemplaza al di\u00e1logo. Cuando los pobres se vuelven invisibles. Se enferma cuando los j\u00f3venes pierden la esperanza. Cuando la pol\u00edtica deja de servir y se transforma solamente en disputa de poder. Se enferma cuando la econom\u00eda olvida que detr\u00e1s de cada n\u00famero hay personas concretas. Y quiz\u00e1 el peligro y la amenaza m\u00e1s grande sea acostumbrarnos. Acostumbrarnos al sufrimiento, a vivir enfrentados, a que cada uno piense \u00fanicamente en s\u00ed mismo.  Por eso entiendo que la Argentina necesita hoy, mucho m\u00e1s que soluciones t\u00e9cnicas o econ\u00f3micas, aunque ciertamente las necesita, esta exigida a reencontrarse consigo misma. Necesita recuperar el valor de la fraternidad, de la honestidad, del trabajo digno, del respeto mutuo y del bien com\u00fan. Necesita volver a creer que nadie se realiza solo y que una Naci\u00f3n solamente crece de verdad cuando crecen todos. El alma de la Argentina no se recuperar\u00e1 desde el individualismo ni desde el desprecio mutuo. El alma de la Argentina se recuperar\u00e1 cuando volvamos a mirarnos como hermanos.  Por eso es fundamental sentir en el coraz\u00f3n esa presencia viva de Jes\u00fas Resucitado que cuando se presenta en medio de los disc\u00edpulos encerrados y con miedo y les dice: \u00abLa Paz est\u00e9 con ustedes\u00bb. Y esa Paz se hace verdadera cuando hay justicia, cultura del encuentro y respeto por toda dignidad humana. Una Paz vivida as\u00ed, es el camino para sanar el alma de la Patria.  Necesitamos pedirle al Esp\u00edritu Santo que vuelva a soplar sobre la Argentina. Que cure nuestros enfrentamientos. Que nos saque de los encierros. Que nos devuelva humanidad. Que nos ayude a construir una Naci\u00f3n moderna, s\u00ed, pero tambi\u00e9n profundamente humana; una Patria que avance sin perder el alma.  Mucho nos ayudan a nuestro prop\u00f3sito las primeras ense\u00f1anzas del Papa Le\u00f3n XIV expresadas en su enc\u00edclica \u00abMagnifica Humanitas\u00bb, que hoy est\u00e1 haciendo p\u00fablica. Dedicada a \u00abcustodiar la dignidad de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial\u00bb. El Papa desea dar una palabra sobre los grandes desaf\u00edos antropol\u00f3gicos, \u00e9ticos y sociales planteados por la Inteligencia Artificial, como son: la automatizaci\u00f3n del trabajo, la vigilancia masiva, la manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, la deshumanizaci\u00f3n de las relaciones y el uso militar de tecnolog\u00edas aut\u00f3nomas. Nos advierte que el progreso nunca puede hacernos perder el rostro humano. Una sociedad puede crecer en tecnolog\u00eda y, al mismo tiempo, empobrecerse en humanidad. Podemos estar hiperconectados y, sin embargo, profundamente solos. Podemos producir m\u00e1s y compartir menos. Podemos desarrollar m\u00e1quinas cada vez m\u00e1s inteligentes y olvidar el coraz\u00f3n de las personas concretas.  Por eso Le\u00f3n XIV insiste en algo profundamente evang\u00e9lico: ninguna innovaci\u00f3n vale si degrada la dignidad humana, si descarta trabajadores, si convierte a las personas en n\u00fameros o si debilita los v\u00ednculos sociales. Jes\u00fas resucitado nos dec\u00eda el Evangelio, no env\u00eda a sus disc\u00edpulos a dominar el mundo, los env\u00eda a sanar el mundo. No les da poder para imponerse, sino el Esp\u00edritu para servir, reconciliar y devolver esperanza a cada persona y a todo el pueblo.  Tal vez, una de las preguntas m\u00e1s importantes hoy para nuestra Patria sea: \u00bfqu\u00e9 lugar ocupa la persona humana en medio de tantos cambios econ\u00f3micos, tecnol\u00f3gicos y culturales? Si no cuidamos a las personas, perdemos el alma. Porque cuando el trabajo pierde dignidad, cuando los j\u00f3venes sienten que sobran, cuando los ancianos son considerados una carga, cuando los pobres quedan invisibilizados, entonces algo esencial del alma de la Naci\u00f3n comienza a romperse.  Le\u00f3n XIV retoma la gran tradici\u00f3n social de la Iglesia iniciada por Le\u00f3n XIII con \u00abRerum Novarum\u00bb, (\u00abDe las Cosas Nuevas\u00bb), y nos recuerda que la econom\u00eda sirve al hombre, nunca el hombre a la econom\u00eda. Y eso vale tambi\u00e9n para la inteligencia artificial, para la pol\u00edtica, para las finanzas y para toda forma de poder. La persona es la que debe estar en el centro de la vida de una Naci\u00f3n. La Patria ser\u00e1 verdaderamente grande no cuando avance solamente en eficiencia, sino cuando avance en humanidad. Cuando nadie quede descartado. Cuando el progreso llegue tambi\u00e9n a la mesa del pobre, al aula del estudiante, al hospital, al barrio olvidado y al coraz\u00f3n herido de tantos argentinos.  Les propongo que tambi\u00e9n recemos hoy por la Patria Grande y muy especialmente, por el pueblo de Bolivia y por todas las naciones hermanas de Am\u00e9rica Latina y del Caribe. El sue\u00f1o de nuestros pr\u00f3ceres deber\u00eda seguir vivo: un Continente libre, fraterno y en paz.  Por \u00faltimo, Pentecost\u00e9s es el Esp\u00edritu de Dios re-creando a toda la humanidad. Pid\u00e1mosle a ese Esp\u00edritu del Se\u00f1or que nos conceda la gracia de construir una Argentina profundamente humana; una Patria capaz de crecer sin perder el alma; una Naci\u00f3n donde la tecnolog\u00eda nunca silencie la compasi\u00f3n, ni los posibles logros nos hagan olvidar a los m\u00e1s fr\u00e1giles. Que Dios nos ayude a encontrarnos los unos con los otros pero de verdad, para construir juntos una Patria de hermanos. Que Mar\u00eda, Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n y de las Mercedes, Madre de este pueblo, nos acompa\u00f1e para nunca perder la esperanza. \u00a1Que nada ni nadie nos robe el alma del pueblo!   Mercedes, 25 de mayo de 2026 + Jorge Eduardo Scheinig Arzobispo de Mercedes-Luj\u00e1n\" data-image-description=\"&lt;p&gt;La Patria necesita recuperar su almaNos hemos reunido en esta fecha tan importante de la Patria para dar gracias a Dios por la Naci\u00f3n que somos. Es muy importante ser agradecidos y muy especialmente en tiempos dif\u00edciles, ya que es la manera de estar un paso adelante en la historia. Por el contrario, ser desagradecidos, sin reconocer todo lo que somos, todo lo valioso que es nuestro pa\u00eds, nos pone un paso para atr\u00e1s, porque esa actitud, puede ir convirti\u00e9ndonos en un pueblo desalmado y es urgente recuperar nuestra alma.  La Palabra de Dios que acabamos de escuchar es la que proclamamos ayer en la celebraci\u00f3n de la venida del Esp\u00edritu Santo a la Iglesia y al mundo. Me pareci\u00f3 oportuno traerla nuevamente hoy porque puede ayudarnos en la b\u00fasqueda del alma de la Patria.  Dice San Juan Evangelista que los disc\u00edpulos estaban \u00abencerrados por miedo\u00bb. Las puertas estaban cerradas. El miedo los hab\u00eda aislado los unos de los otros. El miedo les hab\u00eda robado el horizonte, los hab\u00eda dejado quietos, paralizados, desconfiando de todo y de todos. Y entonces Jes\u00fas se pone en medio de ellos. No entra golpeando la puerta. No entra reprochando. No entra condenando. Se pone en medio y les dice: \u00abLa Paz est\u00e9 con ustedes\u00bb.  Qu\u00e9 necesidad tiene nuestra Patria de escuchar nuevamente esa palabra: Paz. Esa Paz que Jes\u00fas nos da, es Dios mismo. Porque si \u00c9l no est\u00e1, falta el aliento vital, el Principio de la vida, el aglutinante de todo, el sentido primero y \u00faltimo de todas las cosas. Dios es el alma del pueblo que al darle vida a todos, se mete en la historia.  Queridas hermanas y hermanos, cuando hablamos del alma de un pueblo, no hablamos de algo abstracto o lejano. Hablamos de aquello m\u00e1s profundo que sostiene la vida de una Naci\u00f3n. Se trata de lo que le da identidad, memoria, sensibilidad y hace que la comunidad se vuelva esperanzada. El alma de la Argentina no est\u00e1 solamente en sus instituciones, ni en su econom\u00eda, ni en sus \u00e9xitos o fracasos hist\u00f3ricos. El alma de nuestra Patria vive, sobre todo, en su pueblo.  Vive en la mujer sencilla que cada ma\u00f1ana vuelve a empezar. Vive en el trabajador que sigue luchando aun cuando todo parece dif\u00edcil. Vive en los ancianos y abuelas y abuelos que sostuvieron generaciones enteras con sacrificio silencioso. Vive en los j\u00f3venes que todav\u00eda sue\u00f1an un pa\u00eds mejor. Vive en la solidaridad espont\u00e1nea de nuestra gente cuando alguien sufre. Vive en la mesa compartida, en el mate ofrecido, en el abrazo dado aun en medio del dolor. Vive en los pobres y en su paciencia hist\u00f3rica.  Cuando una sociedad pierde la capacidad de reconocerse como pueblo comienza lentamente a perder el alma. Por eso, pienso que el alma de la Argentina se recupera en el encuentro, en la cercan\u00eda y en la compasi\u00f3n. Nuestro pueblo, aun con todas sus heridas y contradicciones, conserva una enorme capacidad de cuidar al otro. Y eso es sagrado, el cuidado concreto del otro es sagrado y all\u00ed se encuentra el alma. El alma de una Naci\u00f3n aparece cuando nadie quiere salvarse solo. Cuando el sufrimiento ajeno no nos resulta indiferente. Cuando todav\u00eda somos capaces de emocionarnos frente al dolor de una familia que perdi\u00f3 todo, frente a un jubilado olvidado o frente a un ni\u00f1o que necesita oportunidades.  Ciertamente, el alma de la Argentina tambi\u00e9n est\u00e1 profundamente marcada por la fe de su pueblo. Est\u00e1 en las peregrinaciones a nuestra Madre de Luj\u00e1n. Est\u00e1 en la devoci\u00f3n sencilla de nuestras madres y abuelas. Est\u00e1 en el pueblo que reza aun en las crisis. Est\u00e1 en quienes siguen creyendo que Dios camina con nosotros en medio de la historia. Estoy convencido que la fe de nuestro pueblo no es solamente una tradici\u00f3n religiosa, es una forma de resistencia espiritual frente al desaliento.  Pero cuidado, el alma de la Patria puede enfermarse&amp;#8230; Y se enferma cuando crece el odio. Se enferma cuando la descalificaci\u00f3n reemplaza al di\u00e1logo. Cuando los pobres se vuelven invisibles. Se enferma cuando los j\u00f3venes pierden la esperanza. Cuando la pol\u00edtica deja de servir y se transforma solamente en disputa de poder. Se enferma cuando la econom\u00eda olvida que detr\u00e1s de cada n\u00famero hay personas concretas. Y quiz\u00e1 el peligro y la amenaza m\u00e1s grande sea acostumbrarnos. Acostumbrarnos al sufrimiento, a vivir enfrentados, a que cada uno piense \u00fanicamente en s\u00ed mismo.  Por eso entiendo que la Argentina necesita hoy, mucho m\u00e1s que soluciones t\u00e9cnicas o econ\u00f3micas, aunque ciertamente las necesita, esta exigida a reencontrarse consigo misma. Necesita recuperar el valor de la fraternidad, de la honestidad, del trabajo digno, del respeto mutuo y del bien com\u00fan. Necesita volver a creer que nadie se realiza solo y que una Naci\u00f3n solamente crece de verdad cuando crecen todos. El alma de la Argentina no se recuperar\u00e1 desde el individualismo ni desde el desprecio mutuo. El alma de la Argentina se recuperar\u00e1 cuando volvamos a mirarnos como hermanos.  Por eso es fundamental sentir en el coraz\u00f3n esa presencia viva de Jes\u00fas Resucitado que cuando se presenta en medio de los disc\u00edpulos encerrados y con miedo y les dice: \u00abLa Paz est\u00e9 con ustedes\u00bb. Y esa Paz se hace verdadera cuando hay justicia, cultura del encuentro y respeto por toda dignidad humana. Una Paz vivida as\u00ed, es el camino para sanar el alma de la Patria.  Necesitamos pedirle al Esp\u00edritu Santo que vuelva a soplar sobre la Argentina. Que cure nuestros enfrentamientos. Que nos saque de los encierros. Que nos devuelva humanidad. Que nos ayude a construir una Naci\u00f3n moderna, s\u00ed, pero tambi\u00e9n profundamente humana; una Patria que avance sin perder el alma.  Mucho nos ayudan a nuestro prop\u00f3sito las primeras ense\u00f1anzas del Papa Le\u00f3n XIV expresadas en su enc\u00edclica \u00abMagnifica Humanitas\u00bb, que hoy est\u00e1 haciendo p\u00fablica. Dedicada a \u00abcustodiar la dignidad de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial\u00bb. El Papa desea dar una palabra sobre los grandes desaf\u00edos antropol\u00f3gicos, \u00e9ticos y sociales planteados por la Inteligencia Artificial, como son: la automatizaci\u00f3n del trabajo, la vigilancia masiva, la manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, la deshumanizaci\u00f3n de las relaciones y el uso militar de tecnolog\u00edas aut\u00f3nomas. Nos advierte que el progreso nunca puede hacernos perder el rostro humano. Una sociedad puede crecer en tecnolog\u00eda y, al mismo tiempo, empobrecerse en humanidad. Podemos estar hiperconectados y, sin embargo, profundamente solos. Podemos producir m\u00e1s y compartir menos. Podemos desarrollar m\u00e1quinas cada vez m\u00e1s inteligentes y olvidar el coraz\u00f3n de las personas concretas.  Por eso Le\u00f3n XIV insiste en algo profundamente evang\u00e9lico: ninguna innovaci\u00f3n vale si degrada la dignidad humana, si descarta trabajadores, si convierte a las personas en n\u00fameros o si debilita los v\u00ednculos sociales. Jes\u00fas resucitado nos dec\u00eda el Evangelio, no env\u00eda a sus disc\u00edpulos a dominar el mundo, los env\u00eda a sanar el mundo. No les da poder para imponerse, sino el Esp\u00edritu para servir, reconciliar y devolver esperanza a cada persona y a todo el pueblo.  Tal vez, una de las preguntas m\u00e1s importantes hoy para nuestra Patria sea: \u00bfqu\u00e9 lugar ocupa la persona humana en medio de tantos cambios econ\u00f3micos, tecnol\u00f3gicos y culturales? Si no cuidamos a las personas, perdemos el alma. Porque cuando el trabajo pierde dignidad, cuando los j\u00f3venes sienten que sobran, cuando los ancianos son considerados una carga, cuando los pobres quedan invisibilizados, entonces algo esencial del alma de la Naci\u00f3n comienza a romperse.  Le\u00f3n XIV retoma la gran tradici\u00f3n social de la Iglesia iniciada por Le\u00f3n XIII con \u00abRerum Novarum\u00bb, (\u00abDe las Cosas Nuevas\u00bb), y nos recuerda que la econom\u00eda sirve al hombre, nunca el hombre a la econom\u00eda. Y eso vale tambi\u00e9n para la inteligencia artificial, para la pol\u00edtica, para las finanzas y para toda forma de poder. La persona es la que debe estar en el centro de la vida de una Naci\u00f3n. La Patria ser\u00e1 verdaderamente grande no cuando avance solamente en eficiencia, sino cuando avance en humanidad. Cuando nadie quede descartado. Cuando el progreso llegue tambi\u00e9n a la mesa del pobre, al aula del estudiante, al hospital, al barrio olvidado y al coraz\u00f3n herido de tantos argentinos.  Les propongo que tambi\u00e9n recemos hoy por la Patria Grande y muy especialmente, por el pueblo de Bolivia y por todas las naciones hermanas de Am\u00e9rica Latina y del Caribe. El sue\u00f1o de nuestros pr\u00f3ceres deber\u00eda seguir vivo: un Continente libre, fraterno y en paz.  Por \u00faltimo, Pentecost\u00e9s es el Esp\u00edritu de Dios re-creando a toda la humanidad. Pid\u00e1mosle a ese Esp\u00edritu del Se\u00f1or que nos conceda la gracia de construir una Argentina profundamente humana; una Patria capaz de crecer sin perder el alma; una Naci\u00f3n donde la tecnolog\u00eda nunca silencie la compasi\u00f3n, ni los posibles logros nos hagan olvidar a los m\u00e1s fr\u00e1giles. Que Dios nos ayude a encontrarnos los unos con los otros pero de verdad, para construir juntos una Patria de hermanos. Que Mar\u00eda, Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n y de las Mercedes, Madre de este pueblo, nos acompa\u00f1e para nunca perder la esperanza. \u00a1Que nada ni nadie nos robe el alma del pueblo!   Mercedes, 25 de mayo de 2026 + Jorge Eduardo Scheinig Arzobispo de Mercedes-Luj\u00e1n   &lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;La Patria necesita recuperar su almaNos hemos reunido en esta fecha tan importante de la Patria para dar gracias a Dios por la Naci\u00f3n que somos. Es muy importante ser agradecidos y muy especialmente en tiempos dif\u00edciles, ya que es la manera de estar un paso adelante en la historia. Por el contrario, ser desagradecidos, sin reconocer todo lo que somos, todo lo valioso que es nuestro pa\u00eds, nos pone un paso para atr\u00e1s, porque esa actitud, puede ir convirti\u00e9ndonos en un pueblo desalmado y es urgente recuperar nuestra alma.  La Palabra de Dios que acabamos de escuchar es la que proclamamos ayer en la celebraci\u00f3n de la venida del Esp\u00edritu Santo a la Iglesia y al mundo. Me pareci\u00f3 oportuno traerla nuevamente hoy porque puede ayudarnos en la b\u00fasqueda del alma de la Patria.  Dice San Juan Evangelista que los disc\u00edpulos estaban \u00abencerrados por miedo\u00bb. Las puertas estaban cerradas. El miedo los hab\u00eda aislado los unos de los otros. El miedo les hab\u00eda robado el horizonte, los hab\u00eda dejado quietos, paralizados, desconfiando de todo y de todos. Y entonces Jes\u00fas se pone en medio de ellos. No entra golpeando la puerta. No entra reprochando. No entra condenando. Se pone en medio y les dice: \u00abLa Paz est\u00e9 con ustedes\u00bb.  Qu\u00e9 necesidad tiene nuestra Patria de escuchar nuevamente esa palabra: Paz. Esa Paz que Jes\u00fas nos da, es Dios mismo. Porque si \u00c9l no est\u00e1, falta el aliento vital, el Principio de la vida, el aglutinante de todo, el sentido primero y \u00faltimo de todas las cosas. Dios es el alma del pueblo que al darle vida a todos, se mete en la historia.  Queridas hermanas y hermanos, cuando hablamos del alma de un pueblo, no hablamos de algo abstracto o lejano. Hablamos de aquello m\u00e1s profundo que sostiene la vida de una Naci\u00f3n. Se trata de lo que le da identidad, memoria, sensibilidad y hace que la comunidad se vuelva esperanzada. El alma de la Argentina no est\u00e1 solamente en sus instituciones, ni en su econom\u00eda, ni en sus \u00e9xitos o fracasos hist\u00f3ricos. El alma de nuestra Patria vive, sobre todo, en su pueblo.  Vive en la mujer sencilla que cada ma\u00f1ana vuelve a empezar. Vive en el trabajador que sigue luchando aun cuando todo parece dif\u00edcil. Vive en los ancianos y abuelas y abuelos que sostuvieron generaciones enteras con sacrificio silencioso. Vive en los j\u00f3venes que todav\u00eda sue\u00f1an un pa\u00eds mejor. Vive en la solidaridad espont\u00e1nea de nuestra gente cuando alguien sufre. Vive en la mesa compartida, en el mate ofrecido, en el abrazo dado aun en medio del dolor. Vive en los pobres y en su paciencia hist\u00f3rica.  Cuando una sociedad pierde la capacidad de reconocerse como pueblo comienza lentamente a perder el alma. Por eso, pienso que el alma de la Argentina se recupera en el encuentro, en la cercan\u00eda y en la compasi\u00f3n. Nuestro pueblo, aun con todas sus heridas y contradicciones, conserva una enorme capacidad de cuidar al otro. Y eso es sagrado, el cuidado concreto del otro es sagrado y all\u00ed se encuentra el alma. El alma de una Naci\u00f3n aparece cuando nadie quiere salvarse solo. Cuando el sufrimiento ajeno no nos resulta indiferente. Cuando todav\u00eda somos capaces de emocionarnos frente al dolor de una familia que perdi\u00f3 todo, frente a un jubilado olvidado o frente a un ni\u00f1o que necesita oportunidades.  Ciertamente, el alma de la Argentina tambi\u00e9n est\u00e1 profundamente marcada por la fe de su pueblo. Est\u00e1 en las peregrinaciones a nuestra Madre de Luj\u00e1n. Est\u00e1 en la devoci\u00f3n sencilla de nuestras madres y abuelas. Est\u00e1 en el pueblo que reza aun en las crisis. Est\u00e1 en quienes siguen creyendo que Dios camina con nosotros en medio de la historia. Estoy convencido que la fe de nuestro pueblo no es solamente una tradici\u00f3n religiosa, es una forma de resistencia espiritual frente al desaliento.  Pero cuidado, el alma de la Patria puede enfermarse&amp;#8230; Y se enferma cuando crece el odio. Se enferma cuando la descalificaci\u00f3n reemplaza al di\u00e1logo. Cuando los pobres se vuelven invisibles. Se enferma cuando los j\u00f3venes pierden la esperanza. Cuando la pol\u00edtica deja de servir y se transforma solamente en disputa de poder. Se enferma cuando la econom\u00eda olvida que detr\u00e1s de cada n\u00famero hay personas concretas. Y quiz\u00e1 el peligro y la amenaza m\u00e1s grande sea acostumbrarnos. Acostumbrarnos al sufrimiento, a vivir enfrentados, a que cada uno piense \u00fanicamente en s\u00ed mismo.  Por eso entiendo que la Argentina necesita hoy, mucho m\u00e1s que soluciones t\u00e9cnicas o econ\u00f3micas, aunque ciertamente las necesita, esta exigida a reencontrarse consigo misma. Necesita recuperar el valor de la fraternidad, de la honestidad, del trabajo digno, del respeto mutuo y del bien com\u00fan. Necesita volver a creer que nadie se realiza solo y que una Naci\u00f3n solamente crece de verdad cuando crecen todos. El alma de la Argentina no se recuperar\u00e1 desde el individualismo ni desde el desprecio mutuo. El alma de la Argentina se recuperar\u00e1 cuando volvamos a mirarnos como hermanos.  Por eso es fundamental sentir en el coraz\u00f3n esa presencia viva de Jes\u00fas Resucitado que cuando se presenta en medio de los disc\u00edpulos encerrados y con miedo y les dice: \u00abLa Paz est\u00e9 con ustedes\u00bb. Y esa Paz se hace verdadera cuando hay justicia, cultura del encuentro y respeto por toda dignidad humana. Una Paz vivida as\u00ed, es el camino para sanar el alma de la Patria.  Necesitamos pedirle al Esp\u00edritu Santo que vuelva a soplar sobre la Argentina. Que cure nuestros enfrentamientos. Que nos saque de los encierros. Que nos devuelva humanidad. Que nos ayude a construir una Naci\u00f3n moderna, s\u00ed, pero tambi\u00e9n profundamente humana; una Patria que avance sin perder el alma.  Mucho nos ayudan a nuestro prop\u00f3sito las primeras ense\u00f1anzas del Papa Le\u00f3n XIV expresadas en su enc\u00edclica \u00abMagnifica Humanitas\u00bb, que hoy est\u00e1 haciendo p\u00fablica. Dedicada a \u00abcustodiar la dignidad de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial\u00bb. El Papa desea dar una palabra sobre los grandes desaf\u00edos antropol\u00f3gicos, \u00e9ticos y sociales planteados por la Inteligencia Artificial, como son: la automatizaci\u00f3n del trabajo, la vigilancia masiva, la manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, la deshumanizaci\u00f3n de las relaciones y el uso militar de tecnolog\u00edas aut\u00f3nomas. Nos advierte que el progreso nunca puede hacernos perder el rostro humano. Una sociedad puede crecer en tecnolog\u00eda y, al mismo tiempo, empobrecerse en humanidad. Podemos estar hiperconectados y, sin embargo, profundamente solos. Podemos producir m\u00e1s y compartir menos. Podemos desarrollar m\u00e1quinas cada vez m\u00e1s inteligentes y olvidar el coraz\u00f3n de las personas concretas.  Por eso Le\u00f3n XIV insiste en algo profundamente evang\u00e9lico: ninguna innovaci\u00f3n vale si degrada la dignidad humana, si descarta trabajadores, si convierte a las personas en n\u00fameros o si debilita los v\u00ednculos sociales. Jes\u00fas resucitado nos dec\u00eda el Evangelio, no env\u00eda a sus disc\u00edpulos a dominar el mundo, los env\u00eda a sanar el mundo. No les da poder para imponerse, sino el Esp\u00edritu para servir, reconciliar y devolver esperanza a cada persona y a todo el pueblo.  Tal vez, una de las preguntas m\u00e1s importantes hoy para nuestra Patria sea: \u00bfqu\u00e9 lugar ocupa la persona humana en medio de tantos cambios econ\u00f3micos, tecnol\u00f3gicos y culturales? Si no cuidamos a las personas, perdemos el alma. Porque cuando el trabajo pierde dignidad, cuando los j\u00f3venes sienten que sobran, cuando los ancianos son considerados una carga, cuando los pobres quedan invisibilizados, entonces algo esencial del alma de la Naci\u00f3n comienza a romperse.  Le\u00f3n XIV retoma la gran tradici\u00f3n social de la Iglesia iniciada por Le\u00f3n XIII con \u00abRerum Novarum\u00bb, (\u00abDe las Cosas Nuevas\u00bb), y nos recuerda que la econom\u00eda sirve al hombre, nunca el hombre a la econom\u00eda. Y eso vale tambi\u00e9n para la inteligencia artificial, para la pol\u00edtica, para las finanzas y para toda forma de poder. La persona es la que debe estar en el centro de la vida de una Naci\u00f3n. La Patria ser\u00e1 verdaderamente grande no cuando avance solamente en eficiencia, sino cuando avance en humanidad. Cuando nadie quede descartado. Cuando el progreso llegue tambi\u00e9n a la mesa del pobre, al aula del estudiante, al hospital, al barrio olvidado y al coraz\u00f3n herido de tantos argentinos.  Les propongo que tambi\u00e9n recemos hoy por la Patria Grande y muy especialmente, por el pueblo de Bolivia y por todas las naciones hermanas de Am\u00e9rica Latina y del Caribe. El sue\u00f1o de nuestros pr\u00f3ceres deber\u00eda seguir vivo: un Continente libre, fraterno y en paz.  Por \u00faltimo, Pentecost\u00e9s es el Esp\u00edritu de Dios re-creando a toda la humanidad. Pid\u00e1mosle a ese Esp\u00edritu del Se\u00f1or que nos conceda la gracia de construir una Argentina profundamente humana; una Patria capaz de crecer sin perder el alma; una Naci\u00f3n donde la tecnolog\u00eda nunca silencie la compasi\u00f3n, ni los posibles logros nos hagan olvidar a los m\u00e1s fr\u00e1giles. Que Dios nos ayude a encontrarnos los unos con los otros pero de verdad, para construir juntos una Patria de hermanos. Que Mar\u00eda, Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n y de las Mercedes, Madre de este pueblo, nos acompa\u00f1e para nunca perder la esperanza. \u00a1Que nada ni nadie nos robe el alma del pueblo!   Mercedes, 25 de mayo de 2026 + Jorge Eduardo Scheinig Arzobispo de Mercedes-Luj\u00e1n   &lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-1024x682.jpg\" src=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-196779\" style=\"width:1076px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-630x420.jpg 630w, https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026.jpg 1319w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la presencia del intendente Juan Ustarroz, autoridades locales y delegaciones escolares, el Arzobispo de Mercedes-Luj\u00e1n brind\u00f3 una homil\u00eda centrada en la fraternidad, la compasi\u00f3n y los desaf\u00edos de la dignidad humana en tiempos de la tecnolog\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una jornada de profunda reflexi\u00f3n y fervor patrio, se llev\u00f3 a cabo el tradicional Te Deum del 25 de Mayo en la ciudad de Mercedes. La celebraci\u00f3n religiosa cont\u00f3 con una masiva concurrencia que incluy\u00f3 a delegaciones de numerosas escuelas locales, instituciones intermedias, miembros de las fuerzas vivas, vecinos y vecinas que colmaron el templo para conmemorar el aniversario de la gesta patria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El encuentro estuvo encabezado por las m\u00e1ximas autoridades pol\u00edticas e institucionales del distrito, entre quienes se destacaron el intendente municipal, <strong>Juan Ignacio Ustarroz<\/strong>, y la presidenta del Honorable Concejo Deliberante, <strong>Mariana San Mart\u00edn<\/strong>. Asimismo, acompa\u00f1aron la ceremonia funcionarios del gabinete municipal, concejales y representantes de diversos sectores de la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" data-attachment-id=\"196780\" data-permalink=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/2026\/05\/25\/monsenor-scheinig-llamo-a-recuperar-el-alma-de-la-patria\/monsenor-eduardo-2026-2\/#main\" data-orig-file=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-2.jpg\" data-orig-size=\"1319,879\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Monse\u00f1or-Eduardo-2026 &amp;#8211; 2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-2-1024x682.jpg\" src=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-2-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-196780\" style=\"width:1070px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-2-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-2-630x420.jpg 630w, https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-2-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026-2.jpg 1319w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Homil\u00eda Completa:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La Patria necesita recuperar su alma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos hemos reunido en esta fecha tan importante de la Patria para dar gracias a Dios por la Naci\u00f3n que somos<sup><\/sup>. Es muy importante ser agradecidos y muy especialmente en tiempos dif\u00edciles, ya que es la manera de estar un paso adelante en la historia<sup><\/sup>. Por el contrario, ser desagradecidos, sin reconocer todo lo que somos, todo lo valioso que es nuestro pa\u00eds, nos pone un paso para atr\u00e1s, porque esa actitud, puede ir convirti\u00e9ndonos en un pueblo desalmado y es urgente recuperar nuestra alma<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Palabra de Dios que acabamos de escuchar es la que proclamamos ayer en la celebraci\u00f3n de la venida del Esp\u00edritu Santo a la Iglesia y al mundo<sup><\/sup>. Me pareci\u00f3 oportuno traerla nuevamente hoy porque puede ayudarnos en la b\u00fasqueda del alma de la Patria<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice San Juan Evangelista que los disc\u00edpulos estaban \u00abencerrados por miedo\u00bb<sup><\/sup>. Las puertas estaban cerradas<sup><\/sup>. El miedo los hab\u00eda aislado los unos de los otros<sup><\/sup>. El miedo les hab\u00eda robado el horizonte, los hab\u00eda dejado quietos, paralizados, desconfiando de todo y de todos<sup><\/sup>. Y entonces Jes\u00fas se pone en medio de ellos<sup><\/sup>. No entra golpeando la puerta<sup><\/sup>. No entra reprochando<sup><\/sup>. No entra condenando<sup><\/sup>. Se pone en medio y les dice: \u00abLa Paz est\u00e9 con ustedes\u00bb<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Qu\u00e9 necesidad tiene nuestra Patria de escuchar nuevamente esa palabra: Paz<sup><\/sup>. Esa Paz que Jes\u00fas nos da, es Dios mismo<sup><\/sup>. Porque si \u00c9l no est\u00e1, falta el aliento vital, el Principio de la vida, el aglutinante de todo, el sentido primero y \u00faltimo de todas las cosas<sup><\/sup>. Dios es el alma del pueblo que al darle vida a todos, se mete en la historia<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridas hermanas y hermanos, cuando hablamos del alma de un pueblo, no hablamos de algo abstracto o lejano<sup><\/sup>. Hablamos de aquello m\u00e1s profundo que sostiene la vida de una Naci\u00f3n<sup><\/sup>. Se trata de lo que le da identidad, memoria, sensibilidad y hace que la comunidad se vuelva esperanzada<sup><\/sup>. El alma de la Argentina no est\u00e1 solamente en sus instituciones, ni en su econom\u00eda, ni en sus \u00e9xitos o fracasos hist\u00f3ricos<sup><\/sup>. El alma de nuestra Patria vive, sobre todo, en su pueblo<sup><\/sup><sup><\/sup><sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vive en la mujer sencilla que cada ma\u00f1ana vuelve a empezar<sup><\/sup>. Vive en el trabajador que sigue luchando aun cuando todo parece dif\u00edcil<sup><\/sup>. Vive en los ancianos y abuelas y abuelos que sostuvieron generaciones enteras con sacrificio silencioso<sup><\/sup>. Vive en los j\u00f3venes que todav\u00eda sue\u00f1an un pa\u00eds mejor<sup><\/sup><sup><\/sup><sup><\/sup><sup><\/sup>. Vive en la solidaridad espont\u00e1nea de nuestra gente cuando alguien sufre<sup><\/sup>. Vive en la mesa compartida, en el mate ofrecido, en el abrazo dado aun en medio del dolor<sup><\/sup>. Vive en los pobres y en su paciencia hist\u00f3rica<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una sociedad pierde la capacidad de reconocerse como pueblo comienza lentamente a perder el alma<sup><\/sup>. Por eso, pienso que el alma de la Argentina se recupera en el encuentro, en la cercan\u00eda y en la compasi\u00f3n<sup><\/sup>. Nuestro pueblo, aun con todas sus heridas y contradicciones, conserva una enorme capacidad de cuidar al otro<sup><\/sup>. Y eso es sagrado, el cuidado concreto del otro es sagrado y all\u00ed se encuentra el alma<sup><\/sup>. El alma de una Naci\u00f3n aparece cuando nadie quiere salvarse solo<sup><\/sup>. Cuando el sufrimiento ajeno no nos resulta indiferente<sup><\/sup>. Cuando todav\u00eda somos capaces de emocionarnos frente al dolor de una familia que perdi\u00f3 todo, frente a un jubilado olvidado o frente a un ni\u00f1o que necesita oportunidades<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente, el alma de la Argentina tambi\u00e9n est\u00e1 profundamente marcada por la fe de su pueblo<sup><\/sup>. Est\u00e1 en las peregrinaciones a nuestra Madre de Luj\u00e1n<sup><\/sup>. Est\u00e1 en la devoci\u00f3n sencilla de nuestras madres y abuelas<sup><\/sup>. Est\u00e1 en el pueblo que reza aun en las crisis<sup><\/sup>. Est\u00e1 en quienes siguen creyendo que Dios camina con nosotros en medio de la historia<sup><\/sup>. Estoy convencido que la fe de nuestro pueblo no es solamente una tradici\u00f3n religiosa, es una forma de resistencia espiritual frente al desaliento<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero cuidado, el alma de la Patria puede enfermarse&#8230; <sup><\/sup>Y se enferma cuando crece el odio<sup><\/sup>. Se enferma cuando la descalificaci\u00f3n reemplaza al di\u00e1logo<sup><\/sup>. Cuando los pobres se vuelven invisibles<sup><\/sup>. Se enferma cuando los j\u00f3venes pierden la esperanza<sup><\/sup>. Cuando la pol\u00edtica deja de servir y se transforma solamente en disputa de poder<sup><\/sup>. Se enferma cuando la econom\u00eda olvida que detr\u00e1s de cada n\u00famero hay personas concretas<sup><\/sup><sup><\/sup>. Y quiz\u00e1 el peligro y la amenaza m\u00e1s grande sea acostumbrarnos<sup><\/sup>. Acostumbrarnos al sufrimiento, a vivir enfrentados, a que cada uno piense \u00fanicamente en s\u00ed mismo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso entiendo que la Argentina necesita hoy, mucho m\u00e1s que soluciones t\u00e9cnicas o econ\u00f3micas, aunque ciertamente las necesita, esta exigida a reencontrarse consigo misma<sup><\/sup>. Necesita recuperar el valor de la fraternidad, de la honestidad, del trabajo digno, del respeto mutuo y del bien com\u00fan<sup><\/sup><sup><\/sup>. Necesita volver a creer que nadie se realiza solo y que una Naci\u00f3n solamente crece de verdad cuando crecen todos<sup><\/sup>. El alma de la Argentina no se recuperar\u00e1 desde el individualismo ni desde el desprecio mutuo<sup><\/sup>. El alma de la Argentina se recuperar\u00e1 cuando volvamos a mirarnos como hermanos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso es fundamental sentir en el coraz\u00f3n esa presencia viva de Jes\u00fas Resucitado que cuando se presenta en medio de los disc\u00edpulos encerrados y con miedo y les dice: \u00abLa Paz est\u00e9 con ustedes\u00bb<sup><\/sup>. Y esa Paz se hace verdadera cuando hay justicia, cultura del encuentro y respeto por toda dignidad humana<sup><\/sup>. Una Paz vivida as\u00ed, es el camino para sanar el alma de la Patria<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Necesitamos pedirle al Esp\u00edritu Santo que vuelva a soplar sobre la Argentina<sup><\/sup>. Que cure nuestros enfrentamientos<sup><\/sup>. Que nos saque de los encierros<sup><\/sup>. Que nos devuelva humanidad<sup><\/sup>. Que nos ayude a construir una Naci\u00f3n moderna, s\u00ed, pero tambi\u00e9n profundamente humana; una Patria que avance sin perder el alma<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho nos ayudan a nuestro prop\u00f3sito las primeras ense\u00f1anzas del Papa Le\u00f3n XIV expresadas en su enc\u00edclica \u00abMagnifica Humanitas\u00bb, que hoy est\u00e1 haciendo p\u00fablica<sup><\/sup>. Dedicada a \u00abcustodiar la dignidad de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial\u00bb<sup><\/sup>. El Papa desea dar una palabra sobre los grandes desaf\u00edos antropol\u00f3gicos, \u00e9ticos y sociales planteados por la Inteligencia Artificial, como son: la automatizaci\u00f3n del trabajo, la vigilancia masiva, la manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, la deshumanizaci\u00f3n de las relaciones y el uso militar de tecnolog\u00edas aut\u00f3nomas<sup><\/sup>. Nos advierte que el progreso nunca puede hacernos perder el rostro humano<sup><\/sup>. Una sociedad puede crecer en tecnolog\u00eda y, al mismo tiempo, empobrecerse en humanidad<sup><\/sup>. Podemos estar hiperconectados y, sin embargo, profundamente solos<sup><\/sup>. Podemos producir m\u00e1s y compartir menos<sup><\/sup>. Podemos desarrollar m\u00e1quinas cada vez m\u00e1s inteligentes y olvidar el coraz\u00f3n de las personas concretas<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso Le\u00f3n XIV insiste en algo profundamente evang\u00e9lico: ninguna innovaci\u00f3n vale si degrada la dignidad humana, si descarta trabajadores, si convierte a las personas en n\u00fameros o si debilita los v\u00ednculos sociales<sup><\/sup><sup><\/sup>. Jes\u00fas resucitado nos dec\u00eda el Evangelio, no env\u00eda a sus disc\u00edpulos a dominar el mundo, los env\u00eda a sanar el mundo<sup><\/sup>. No les da poder para imponerse, sino el Esp\u00edritu para servir, reconciliar y devolver esperanza a cada persona y a todo el pueblo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez, una de las preguntas m\u00e1s importantes hoy para nuestra Patria sea: \u00bfqu\u00e9 lugar ocupa la persona humana en medio de tantos cambios econ\u00f3micos, tecnol\u00f3gicos y culturales? <sup><\/sup>Si no cuidamos a las personas, perdemos el alma<sup><\/sup>. Porque cuando el trabajo pierde dignidad, cuando los j\u00f3venes sienten que sobran, cuando los ancianos son considerados una carga, cuando los pobres quedan invisibilizados, entonces algo esencial del alma de la Naci\u00f3n comienza a romperse<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le\u00f3n XIV retoma la gran tradici\u00f3n social de la Iglesia iniciada por Le\u00f3n XIII con \u00abRerum Novarum\u00bb, (\u00abDe las Cosas Nuevas\u00bb), y nos recuerda que la econom\u00eda sirve al hombre, nunca el hombre a la econom\u00eda<sup><\/sup>. Y eso vale tambi\u00e9n para la inteligencia artificial, para la pol\u00edtica, para las finanzas y para toda forma de poder<sup><\/sup>. La persona es la que debe estar en el centro de la vida de una Naci\u00f3n<sup><\/sup>. La Patria ser\u00e1 verdaderamente grande no cuando avance solamente en eficiencia, sino cuando avance en humanidad<sup><\/sup>. Cuando nadie quede descartado<sup><\/sup>. Cuando el progreso llegue tambi\u00e9n a la mesa del pobre, al aula del estudiante, al hospital, al barrio olvidado y al coraz\u00f3n herido de tantos argentinos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Les propongo que tambi\u00e9n recemos hoy por la Patria Grande y muy especialmente, por el pueblo de Bolivia y por todas las naciones hermanas de Am\u00e9rica Latina y del Caribe<sup><\/sup>. El sue\u00f1o de nuestros pr\u00f3ceres deber\u00eda seguir vivo: un Continente libre, fraterno y en paz<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, Pentecost\u00e9s es el Esp\u00edritu de Dios re-creando a toda la humanidad<sup><\/sup>. Pid\u00e1mosle a ese Esp\u00edritu del Se\u00f1or que nos conceda la gracia de construir una Argentina profundamente humana; una Patria capaz de crecer sin perder el alma; una Naci\u00f3n donde la tecnolog\u00eda nunca silencie la compasi\u00f3n, ni los posibles logros nos hagan olvidar a los m\u00e1s fr\u00e1giles<sup><\/sup>. Que Dios nos ayude a encontrarnos los unos con los otros pero de verdad, para construir juntos una Patria de hermanos<sup><\/sup>. Que Mar\u00eda, Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n y de las Mercedes, Madre de este pueblo, nos acompa\u00f1e para nunca perder la esperanza<sup><\/sup>. \u00a1Que nada ni nadie nos robe el alma del pueblo! <sup><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mercedes, 25 de mayo de 2026<\/strong> <sup><\/sup><strong>+ Jorge Eduardo Scheinig<\/strong> <sup><\/sup><sup><\/sup><em>Arzobispo de Mercedes-Luj\u00e1n<\/em> <sup><\/sup><sup><\/sup><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la presencia del intendente Juan Ustarroz, autoridades locales y delegaciones escolares, el Arzobispo de Mercedes-Luj\u00e1n brind\u00f3 una homil\u00eda centrada &#8230; <a title=\"Monse\u00f1or Scheinig llam\u00f3 a \u00abrecuperar el alma de la Patria\u00bb\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/2026\/05\/25\/monsenor-scheinig-llamo-a-recuperar-el-alma-de-la-patria\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Monse\u00f1or Scheinig llam\u00f3 a \u00abrecuperar el alma de la Patria\u00bb\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":196779,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[8],"tags":[21198,21199],"class_list":["post-196778","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad","tag-monsenor-eduardo","tag-te-deum-2026","generate-columns","tablet-grid-50","mobile-grid-100","grid-parent","grid-50"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Monsenor-Eduardo-2026.jpg","wps_subtitle":"Reflexiones","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/196778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=196778"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/196778\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":196782,"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/196778\/revisions\/196782"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/196779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=196778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=196778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hoymercedes.com.ar\/principal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=196778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}