En primer lugar, comunicar que la reciente designación de nuevas autoridades en el área de Salud responde a una clara convicción: ordenar, transparentar y fortalecer el sistema, con profesionalismo y respeto por quienes trabajan honestamente a diario.

En segundo lugar, informar que, ante la detección de una situación grave e irregular vinculada al uso indebido de matrículas profesionales en guardias médicas, el Ejecutivo Municipal realizó de manera inmediata la correspondiente denuncia penal ante la Justicia, aportando toda la documentación y pruebas necesarias para su investigación.
Cabe aclarar que la Municipalidad contrató, asignó guardias y realizó el debido pago a profesionales médicos habilitados para ejercer la medicina, actuando siempre de buena fe. Es de relevancia del hecho precisamente en que, lejos de ocultarlo, se actuó con responsabilidad institucional, denunciando la situación ante los organismos competentes.
Por último, el cambio en el organigrama de las autoridades sanitarias no implicó la desvinculación de ningún agente municipal. Fue en el marco de un reordenamiento integral necesario de la estructura sanitaria. Aquellos removidos de sus cargos cómo funcionarios públicos volvieron a su cargo de planta permanente, conforme a la normativa vigente.
El Hospital Municipal es de toda la comunidad. No pertenece a sectores, intereses particulares ni a prácticas que durante años naturalizaron privilegios. Los recursos públicos deben estar orientados exclusivamente a mejorar la calidad de atención y a cuidar un servicio esencial para todos y todas.
Seguimos convocando a la honestidad, al diálogo institucional y al compromiso colectivo para fortalecer un sistema de salud que es patrimonio de toda la comunidad.