Los datos oficiales más recientes del Registro de las Personas muestran que en 2025 la provincia de Buenos Aires experimentó un cambio profundo en su dinámica demográfica: la cantidad de defunciones fue mayor que la de nacimientos, marcando un saldo vegetativo negativo que se mantiene en la ciudad de Mercedes desde hace al menos cinco años.

Según ese informe estadístico, en la provincia se registraron 134.131 fallecimientos frente a 121.303 nacimientos en 2025, lo que evidencia cómo la natalidad ha seguido descendiendo mientras que la mortalidad se estabiliza en niveles altos tras los picos de la pandemia.
Este fenómeno —que se da cuando mueren más personas de las que nacen en un mismo período— indica una disminución natural de la población y suele asociarse con el envejecimiento demográfico y una menor fecundidad.
Aunque la ciudad ha continuado creciendo gracias a la llegada de nuevos residentes, que eligen Mercedes por su calidad de vida, la baja en nacimientos es significativa: por ejemplo, en 2025 se contabilizaron 207 nacimientos, frente a 329 en 2020, una caída cercana al 13% en apenas cinco años.
Este cambio en la estructura demográfica plantea desafíos para políticas públicas en áreas como salud, educación y servicios sociales, ya que el envejecimiento poblacional y la menor tasa de reemplazo natural exigen medidas específicas para sostener el desarrollo local