El sacerdote Juan Carlos Bouzou celebró su última misa como párroco de la Catedral Basílica Nuestra Señora de las Mercedes, congregando a numerosos fieles que colmaron el templo para acompañarlo en un momento cargado de emoción y recuerdos.

Durante la ceremonia, Bouzou recordó con afecto su trayectoria y la forma en que descubrió su vocación. Originario de Tucumán, relató que su llamada a la vida religiosa comenzó desde muy joven y se consolidó tras un episodio durante sus estudios de Psicología en la Universidad de Buenos Aires, cuando una profesora lo desafió a elegir entre Freud o Dios, decisión que marcó su ingreso al seminario.
El sacerdote también rememoró cómo fue su labor pastoral en Mercedes desde que llegó en 1999, especialmente durante la pandemia de COVID-19, cuando las transmisiones virtuales de las celebraciones y la salida de la imagen de la Virgen por las calles despertaron esperanza entre la comunidad mercedina.
La misa estuvo salpicada de confesiones personales sobre su fe y experiencias de vida. Bouzou compartió que volvió a celebrar la Eucaristía en el mismo altar donde fue ordenado hace 20 años y que siempre guardará a Mercedes en su corazón, destacando el vínculo con la ciudad y la gente.
El acto de despedida reflejó la gratitud de la comunidad hacia su labor pastoral y el impacto que su presencia tuvo durante años en la vida religiosa de la catedral y de muchos fieles que asistieron a decirle “gracias” y acompañarlo en esta nueva etapa de su misión sacerdotal.