La Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPB) emitió una firme advertencia este 6 de febrero de 2026, señalando que las clases podrían no iniciar en tiempo y forma si no se concreta una recomposición salarial histórica para el sector educativo en el marco de las negociaciones paritarias previstas para este mes.

A través de un comunicado oficial, firmado por el Secretario General Claudio Vigne y la Secretaria General Adjunta Liliana Mariño, el gremio describió la situación salarial como una “indigencia y emergencia” que estaría poniendo en jaque la apertura del ciclo lectivo bonaerense.
Según el documento, tras la última ronda paritaria de enero de 2026, un Maestro de Grado (MG) cobra actualmente cerca de $750.692, mientras que el salario básico docente fue calculado en $299.951, cifras que, según el sindicato, resultan insuficientes frente al costo de vida real en la provincia.
Frente a este panorama, la AMPB planteó una demanda concreta: elevar el Salario Mínimo Vital y Móvil Docente provincial a $2.100.000, monto que la organización sostiene está respaldado por el valor de la canasta familiar medido por el INDEC a diciembre de 2025.
Además del reclamo por una mejora significativa en los ingresos, el gremio solicitó que toda la remuneración se encuentre efectivamente en blanco, respetando el Estatuto Docente (Ley 10.579), y equiparaciones salariales entre diferentes cargos con funciones similares frente al aula.
La entidad también apoyó su planteo en normas constitucionales y laborales, como el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el Artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), afirmando que el respeto a estos derechos laborales resulta indispensable para garantizar el normal funcionamiento del sistema educativo.
En su mensaje, la conducción del gremio fue tajante al advertir que “si así comienza 2026, el ciclo lectivo NO COMIENZA”, instando a las autoridades provinciales a dar respuestas concretas y sostener la educación pública mediante salarios dignos.
La postura de la AMPB se da en pleno contexto de negociaciones salariales y debates sobre la planificación del calendario escolar 2026, que según lo aprobado por la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia debería iniciar el 2 de marzo para la mayoría de los niveles educativos.