Mercedes también se expresa contra la reforma laboral de Milei

El Senado debate una reforma laboral que institucionaliza la precariedad y desde nuestra ciudad hubo movidas diversas. Algunos se expresaron en el radio céntrico con el objetivo de entregar información a los vecinos sobre lo que será el impacto de la nueva reforma laboral y precarización impulsada por el gobierno de Milei.

En una jornada marcada por la tensión legislativa y la movilización social, el Senado de la Nación debate hoy el proyecto de «Modernización Laboral» impulsado por la administración de Javier Milei. Bajo la premisa de «generar empleo», el paquete de medidas ha sido denunciado por sindicatos y constitucionalistas como una ofensiva sin precedentes contra el modelo de protección del trabajo en Argentina. En la capital nacional hubo presencia mercedina.

El fin de la estabilidad: Indemnizaciones y períodos de prueba

Uno de los puntos más controvertidos es la flexibilización del sistema de despidos. El proyecto propone reemplazar la indemnización tradicional por un «Fondo de Cese Laboral» (inspirado en el modelo de la construcción), donde el propio trabajador o la empresa aportan mensualmente para financiar el despido.

Críticos advierten que esto elimina el «efecto disuasorio» del despido, facilitando que las empresas se desprendan de personal sin causa. Además, la extensión del período de prueba hasta los 6 meses (o incluso un año en PyMES) es vista como una puerta giratoria que permitirá a las patronales rotar personal joven de manera indefinida sin otorgar derechos de planta permanente.

Ataque a la jornada de 8 horas: El «Banco de Horas»

La reforma introduce el concepto de «Banco de Horas», una herramienta que permitiría a los empleadores compensar horas extra con descansos en otros días, licuando el pago de los recargos del 50% y 100%.

  • Impacto: Los trabajadores perderían el control sobre su tiempo libre y verían reducidos sus ingresos reales.
  • Riesgo: Especialistas señalan que esto atenta contra la integridad psicofísica del empleado, priorizando las necesidades de producción por sobre el descanso humano básico.

Debilitamiento de la fuerza sindical

El proyecto también apunta a la médula del poder de negociación colectiva. Al promover paritarias por empresa en lugar de por rama de actividad y limitar la «ultraactividad» (la vigencia de convenios anteriores), el gobierno busca fragmentar a los trabajadores. Un trabajador negociando solo frente a una gran corporación queda, inevitablemente, en una posición de absoluta vulnerabilidad.

«No es modernización, es precarización. Están vendiendo como ‘libertad’ la posibilidad de que el empleador dicte condiciones unilaterales sin resistencia alguna», señalaron desde los bloques opositores durante el debate.

El fantasma de la informalidad

Aunque el oficialismo argumenta que un «blanqueo laboral» con condonación de multas incentivará la registración, la experiencia histórica en Argentina sugiere lo contrario. Críticos sostienen que premiar a quienes no cumplieron con la ley solo genera una competencia desleal y desfinancia el sistema de seguridad social, sin garantizar que los nuevos contratos sean de calidad.

Mientras el Senado define el futuro de millones de asalariados, las calles de Buenos Aires reflejan el rechazo de un sector que ve en esta reforma no una solución a la crisis, sino un regreso a las condiciones laborales del siglo XIX.