¿Asado? imposible, dice un carnicero mercedino con 60% de aumento en 5 meses

En Mercedes ya se ven los ajustes de precios. Algunas carnicerías sacaron los pizarrones de las veredas por los constantes cambios. Otras tradicionales e históricas que tienen ploteos y lonas pre impresas dejan los espacios del precio vacío para «no espantar», tal como contó un histórico carnicero en una Fm de la mañana de nuestra ciudad. «El asado no sale, está imposible» dijo el comerciante en la entrevista. Tomás Jofré también ve el impacto, con cubiertos que no dejan de subir y sin tener lo que alguna vez tuvo, que era reponer mesas hasta en 3 veces por jornada.

Los cortes vacunos muestran incrementos drásticos. El lomo ya roza los $27.000 por kilo. Son 5 meses seguidos de aumentos semanales, un goteo que pega fuerte en el bolsillo.

El precio de la carne vacuna en Argentina continúa siendo uno de los motores de la inflación alimentaria. Según los últimos relevamientos, el sector acumula un aumento del 60% en apenas cinco meses, una cifra que refleja la presión sobre el bolsillo de los consumidores y que ha forzado cambios en los hábitos de compra.

Si bien durante las últimas semanas se registró una desaceleración en el ritmo de aumentos —explicada principalmente por la fuerte baja en la demanda interna—, los valores en mostrador se mantienen en niveles históricos.

Los precios en las carnicerías

El informe detalla una amplia dispersión de precios según el corte, situando a las piezas de mayor calidad por encima de la barrera de los $20.000. A continuación, los valores promedio actuales:

  • Lomo: $26.800
  • Entraña: $29.000
  • Ojo de bife: $23.200
  • Bife de chorizo: $23.000
  • Vacío y Colita de cuadril: $21.700
  • Nalga: $21.500
  • Asado: $15.900
  • Matambre: $17.500

Consumo en mínimos históricos

La contracción del poder adquisitivo ha impactado directamente en las ventas. Especialistas del sector señalan que, ante la imposibilidad de convalidar nuevos aumentos, algunos cortes como el matambre o las tapas (asado y nalga) han mostrado leves retrocesos de entre el 7% y el 9% en el último mes para intentar incentivar la rotación de mercadería.

Sin embargo, el panorama hacia adelante sigue siendo incierto. Aunque la oferta de hacienda parece estabilizarse, los analistas advierten que cualquier mejora en los ingresos podría presionar nuevamente los precios al alza, dado que el stock ganadero aún se recupera de los efectos de la sequía pasada y la fuerte demanda exportadora.