El gobierno de la provincia de Buenos Aires logró avanzar esta semana en la negociación salarial con los gremios que representan a los trabajadores estatales y a la mayoría de los docentes, alcanzando un acuerdo que incluye una mejora en los haberes que se verá reflejada en los sueldos que se cobrarán en febrero.

La propuesta fue revisada y ampliada respecto de la oferta inicial, sumando pagos retroactivos a diciembre y otros componentes salariales que, en conjunto, generan un incremento total cercano al 4,5 % sobre los ingresos de enero. Este esquema fue aceptado por diversos sindicatos dentro del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) y por organizaciones que agrupan a los empleados públicos provinciales, permitiendo que el acuerdo pueda ser aplicado antes de la liquidación de los sueldos de febrero.
Sin embargo, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) rechazó la oferta al considerarla insuficiente para compensar la pérdida de poder adquisitivo que sufren los docentes. Ese gremio se desmarcó del consenso general y planteó su disconformidad públicamente, tensionando la unidad gremial en el sector educativo.
Las partes acordaron continuar con las negociaciones en una próxima reunión paritaria pautada para principios de febrero, donde se espera profundizar la discusión sobre los salarios y otros temas laborales, como cláusulas compensatorias y condiciones de trabajo.