Estiman en Mercedes una marcada caída de la matrícula escolar hacia 2030

En Mercedes, las estadísticas educativas actuales describen un sistema todavía con actividad estable, pero los datos demográficos y las proyecciones hacia el futuro anticipan un cambio profundo: para 2030 se proyecta una significativa disminución de la cantidad de estudiantes, especialmente en el nivel primario, debido a la continua caída de la natalidad.

Según los datos más recientes, la ciudad tenía 25.186 alumnos matriculados en 2025, repartidos en 89 establecimientos educativos. De ese total, 18.409 (73,1 %) asisten a escuelas estatales y 6.777 (26,9 %) a instituciones privadas.

Distribución por niveles educativos en Mercedes (2025):

  • Nivel primario: 6.745 alumnos (26,8 % del total).
  • Nivel secundario: 5.600 estudiantes.
  • Modalidad de Jóvenes y Adultos: 3.852 inscriptos.
  • Nivel inicial: 2.968 niños y niñas.

Las proyecciones basadas en informes demográficos y educativos anticipan que la matrícula primaria en la provincia de Buenos Aires podría caer cerca del 30,5 % para 2030, lo que equivaldría a unos 510.433 alumnos menos en comparación con los registros actuales. Este fenómeno está en línea con las estimaciones nacionales que señalan que la escuela primaria argentina podría perder alrededor de 1,2 millones de estudiantes, lo que representa una caída del 27 % a nivel país para 2030 debido al descenso de la natalidad.

El contexto demográfico también muestra que Argentina ha alcanzado una fecundidad promedio de 1,4 hijos por mujer, por debajo del nivel necesario para reemplazar generaciones (2,1), lo que contribuye a una disminución constante de los grupos de edad escolar.

Desafíos y posibilidades

Esta reducción de la matrícula no solo plantea retos logísticos y de gestión educativa —como la posible necesidad de reorganizar escuelas, secciones o cargos docentes—, sino que también abre oportunidades para mejorar la calidad de la enseñanza. Si el número de alumnos por docente disminuye, se podría avanzar hacia una educación más personalizada y con mayor acompañamiento pedagógico.

Además, la planificación de la infraestructura escolar y otros recursos deberá adaptarse para responder a una demanda menor, lo que podría implicar reconvertir espacios ociosos en centros de formación para adultos o primera infancia, atendiendo también a una población que tiende a envejecer.

En síntesis, Mercedes se prepara para un futuro con aulas más vacías y menos matrícula escolar, lo que exige una reflexión profunda y estrategias educativas ajustadas para garantizar calidad y eficiencia en el sistema educativo local.