La preocupación por el estado de la Ruta Nacional 5 volvió a tomar fuerza a partir de un nuevo planteo de la organización Estrellas Amarillas, que advirtió sobre la peligrosidad del trazado actual y reclamó avanzar con medidas urgentes para mejorar la seguridad vial.

A través de una carta dirigida al secretario de Transporte de la Nación, Fernando Herrmann, la entidad solicitó la transformación integral de la ruta en autovía, al considerar que la infraestructura actual resulta obsoleta frente al creciente volumen de tránsito, especialmente de transporte pesado.
La Ruta 5 cumple un rol estratégico al vincular la Ciudad de Buenos Aires con Santa Rosa y conectar distintos corredores productivos, incluidos los vinculados a Vaca Muerta y circuitos turísticos del oeste del país. Sin embargo, el paso diario de alrededor de 1.200 camiones incrementa los riesgos en una traza que no está preparada para ese flujo.
Según datos difundidos, entre 2024 y 2026 el 60% de las víctimas fatales se produjeron en choques frontales, muchos de los cuales podrían evitarse con la implementación de una calzada dividida.
En ese contexto, la organización no solo elevó el reclamo, sino que también propuso alternativas para financiar las obras. Entre ellas, un esquema mixto con participación del sector privado, incentivos fiscales para empresas, el uso de fondos del impuesto a los combustibles (Ley 23.966) y la ejecución de intervenciones inmediatas como rotondas y circunvalaciones en puntos críticos.
El pedido se da en un escenario aún más complejo debido a la paralización de los trabajos en el tramo Mercedes–Suipacha, donde avanzaba la conversión en autopista. De acuerdo a lo informado por trabajadores, las tareas se encuentran totalmente detenidas por falta de pagos del Gobierno nacional a la empresa contratista.
Frente a este panorama, desde Estrellas Amarillas remarcaron la necesidad de retomar las obras y avanzar en soluciones estructurales que permitan reducir la siniestralidad en una de las rutas más transitadas de la región.