Los últimos habitantes del ex Zoo de Luján inician su viaje hacia Santuario en Europa

En un operativo histórico que comenzó este lunes, dos osos pardos y una tigresa de bengala dejaron el predio de Luján, un destino que durante décadas fue un punto de encuentro para miles de familias de la zona, entre ellas muchísimas delegaciones y vecinos de Mercedes.

El paisaje del otrora polémico y concurrido Zoológico de Luján cambió para siempre. Aquel predio que supo recibir a miles de familias mercedinas cada fin de semana —quienes recorrían los pocos kilómetros que separan ambas ciudades para ver de cerca a los animales— hoy es el escenario de un complejo operativo de rescate y traslado internacional.

Este lunes, bajo la supervisión de la organización internacional Four Paws, se inició el traslado de los osos pardos Florencia y Gordo, junto a la tigresa de bengala Flora. Los tres ejemplares, que vivieron años en condiciones de encierro precarias tras la clausura del establecimiento, tienen como destino final santuarios especializados en Bulgaria y los Países Bajos (Ámsterdam).

Un operativo de alta complejidad

La logística comenzó a las 7:30 de la mañana, cuando los animales fueron cargados en jaulas especiales. Según se informó, los osos viajarán en un avión de carga, mientras que la tigresa lo hará en un avión de pasajeros acondicionado. Tras un control veterinario riguroso realizado en Cañuelas, el grupo inició el camino hacia el Aeropuerto de Ezeiza para cruzar el Atlántico.

Estos animales se encontraban en un sector alejado del resto, en jaulas reducidas donde apenas podían moverse. Su traslado representa un alivio frente a la superpoblación que sufrió el lugar, que llegó a tener más de 110 felinos debido a la falta de control en la reproducción durante sus años de mayor actividad comercial.

El fin de una era para la región

Para los vecinos de Mercedes, la noticia tiene un tinte de nostalgia y reflexión. Durante años, el Zoo de Luján fue la salida familiar por excelencia para los mercedinos debido a su cercanía. Sin embargo, tras las denuncias por maltrato animal y el cambio de paradigma sobre el bienestar de las especies exóticas, el predio fue clausurado definitivamente, dejando atrás la etapa de las «fotos con leones» que tanto público atraía.

El futuro del predio

Aunque la partida de Florencia, Gordo y Flora es un hito, la tarea no termina aquí. Se estima que todavía quedan cerca de 60 felinos en el predio que deben ser reubicados. Desde septiembre del año pasado, el lugar está bajo la gestión de especialistas que buscan darles una vida digna lejos de las exhibiciones.

Para los habitantes de Luján y las ciudades vecinas como Mercedes, el cierre de este capítulo marca el fin de una época y el inicio de un compromiso más humano con la fauna silvestre: que los animales dejen de ser un espectáculo para volver a vivir, finalmente, en entornos que respeten su naturaleza.