La construcción de la autopista sobre la Ruta Nacional 5, en el tramo que une Mercedes con Suipacha, vuelve a quedar bajo sospecha tras indicios de una nueva paralización de los trabajos, lo que genera preocupación en la región.

Según distintas versiones surgidas en las últimas horas, la obra habría sido nuevamente detenida por falta de pago de certificados por parte del Estado nacional, lo que derivó en despidos de trabajadores y retiro de maquinaria de los obradores. Aunque hasta el momento no hay confirmación oficial, las señales reavivan dudas sobre la continuidad del proyecto.
La intervención contempla la transformación de unos 20 kilómetros en autopista, con doble calzada, distribuidores, banquinas pavimentadas y obras complementarias, en un corredor clave para el tránsito de carga y la producción regional.
Sin embargo, el desarrollo de la obra arrastra interrupciones reiteradas desde hace años. Tras su reactivación en 2022, el avance fue irregular, con períodos de actividad alternados con frenos. Ya en 2024 se había registrado una paralización importante, seguida de reanudaciones parciales que no lograron sostener un ritmo continuo.
En este nuevo escenario, también se reportaron suspensiones de personal en las últimas semanas, dejando incluso sin actividad a la totalidad de los operarios, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro inmediato del proyecto.
Más allá del impacto laboral y económico, la situación vuelve a poner el foco en la seguridad vial, ya que la actual traza de la Ruta 5 es considerada riesgosa y registra un alto volumen de tránsito, especialmente de transporte pesado.
Por ahora, sin información oficial que confirme o descarte la paralización, la obra vuelve a quedar envuelta en un clima de incertidumbre y se consolida como una deuda pendiente en infraestructura para el oeste bonaerense.