
El máximo tribunal de la Provincia de Buenos Aires dio un paso político de peso: sus integrantes, encabezados por el presidente Sergio Torres, presentaron un proyecto de ley de «Fortalecimiento del Poder Judicial» con dos reclamos centrales dirigidos al gobernador Axel Kicillof y a la Legislatura provincial.
Un tribunal «inéditamente desintegrado»
La Corte funciona actualmente con solo 3 de los 7 jueces que debería tener. Torres fue contundente: «Este superior tribunal se encuentra inéditamente desintegrado», y recordó que 2.292 días pasaron desde la primera vacante, y casi 800 desde que el tribunal quedó sin quórum tras la renuncia del Dr. Luis Genoud.
El objetivo es completar los cuatro casilleros vacantes antes de la feria judicial de julio. El esquema de distribución acordado sería: tres candidatos del peronismo (uno del kicillofismo, uno del cristinismo y uno del massismo) y uno de la oposición radical.
«Sin autarquía financiera no hay independencia judicial»
El otro eje del reclamo apunta a la independencia presupuestaria. Actualmente el 90% del presupuesto judicial se destina a salarios, y el tribunal depende del Ejecutivo para definir su financiamiento. Torres fue directo: «No hay independencia judicial posible sin autarquía financiera. Un poder judicial que depende de otro poder para definir su presupuesto está inevitablemente condicionado».
El proyecto fue firmado también por el Colegio de Magistrados, el Colegio de Abogados y la Asociación Judicial Bonaerense, y ya fue enviado formalmente a la Legislatura.