La Asamblea de Mujeres Mercedinas expresó su rechazo a la reforma de la Ley de Glaciares, en el marco del tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados de la Nación, y manifestó su preocupación por el posible impacto ambiental de los cambios propuestos.

Desde el espacio señalaron que la iniciativa representa un retroceso en materia de protección ambiental, al habilitar condiciones que podrían permitir el avance de actividades industriales en zonas actualmente resguardadas por la normativa vigente.
En ese sentido, remarcaron que los glaciares y el ambiente periglacial no deben ser entendidos únicamente como paisajes, sino como reservas estratégicas de agua dulce, fundamentales para el equilibrio del ciclo hídrico y el abastecimiento de millones de personas.
Preocupación por el impacto sobre el agua
La Asamblea advirtió que la reforma podría afectar áreas clave que funcionan como verdaderas “fábricas naturales de agua”, poniendo en riesgo un recurso esencial para la vida, la producción y los ecosistemas.
Además, sostuvieron que este tipo de modificaciones se discuten en un contexto global atravesado por la crisis climática y la escasez hídrica, lo que vuelve aún más relevante sostener políticas de protección ambiental.
Un posicionamiento colectivo
El pronunciamiento se suma a otras expresiones de rechazo provenientes de distintos sectores sociales y ambientales, que cuestionan el alcance de la reforma y reclaman mayor debate público y participación ciudadana en decisiones de este tipo.
De esta manera, la Asamblea de Mujeres Mercedinas se posiciona en defensa de los recursos naturales, subrayando la necesidad de preservar los glaciares como bienes comunes esenciales frente a iniciativas que, consideran, podrían comprometer su protección.