La Universidad Nacional de Luján padeció la segunda amenaza violenta en una semana. Sólo se evacuó la biblioteca. Unos días atrás fue sobre tiroteo. Ahora de bomba. La acción que desde hace un tiempo se viene repitiendo en distintas instituciones también afecta a la UNLu.
Cada una de estas situaciones obligan a mover una enorme cantidad de recursos, policía, bomberos, ambulancia, peritos especializados, todo para constatar si es o no una amenaza real, que ojalá nunca lo sea.
Esta vez, la amenaza fue de bomba en la biblioteca, lo que obligó a evacuarla y dar lugar a las fuerzas de cuidado de la vida a actuar.