
En el marco de un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia nacional, la ciudad de Mercedes llevó a cabo este jueves el tradicional acto oficial para conmemorar la histórica gesta de 1816. El encuentro estuvo encabezado por el intendente municipal, Dr. Juan Ignacio Ustarroz, junto a la presidenta del Honorable Concejo Deliberante, Mariana San Martín, la secretaria de Gobierno, Clara Zunino, y el inspector distrital, profesor Cristian Ponce.
La ceremonia civil y protocolar inició con la entonación del Himno Nacional Argentino ante una masiva concurrencia integrada por miembros del gabinete municipal, concejales, consejeros escolares, instituciones de la sociedad civil y vecinos. También formaron parte las banderas de ceremonia de las escuelas locales, delegaciones de los Bomberos Voluntarios y el Centro de Veteranos y Caídos de Malvinas.
Durante las alocuciones, tanto el jefe comunal como la directora de la Escuela Primaria N.° 4, Romina Bocca —quien habló en representación de los establecimientos educativos del ámbito rural—, coincidieron en resignificar los conceptos de comunidad, patria y estado desde la realidad social, educativa y científica actual.
Al momento de referirse a la comunidad, la docente Romina Bocca destacó el legado histórico señalando que el espíritu de 1816 «nos invita a renovar el compromiso diario por construir una comunidad unida, empática, solidaria, que alberga, cobija y reúne», definiendo la independencia actual como la responsabilidad de «colaborar para que nuestra comunidad siga adelante». Por su parte, el intendente Ustarroz introdujo el concepto de interdependencia frente al aislamiento de las nuevas tecnologías, asegurando que «nosotros, para ser felices, necesitamos una comunidad, necesitamos ser felices con otros, con otras. Nadie es feliz solo». Asimismo, el jefe comunal agregó que frente a las complejidades del presente «la fuerza está en la unidad como pueblo. No está en la dispersión, no está en proyectos individuales».
Respecto a la patria, Bocca reivindicó el arraigo en el interior del distrito al manifestar que «en nuestras aulas, en nuestros caminos y en nuestras familias cultivamos día a día valores que construyen nuestra patria». También dedicó un especial reconocimiento a los alumnos de los parajes rurales al expresar que «su presencia aquí es el acto de patriotismo más puro, el deseo de aprender para ser libres». En consonancia, Ustarroz vinculó el patriotismo contemporáneo con el desarrollo soberano, la ciencia y la defensa de los recursos del territorio. El mandatario invitó a reflexionar sobre «cuál es nuestra mirada y nuestra misión como patriotas para defender nuestros recursos naturales y para poder forjar nuestro propio destino», remarcando la necesidad de «seguir soñando esos sueños eternos de una patria justa, libre y soberana».
Finalmente, el rol del Estado fue ponderado por ambos oradores. La directora de la Escuela N°4 valoró de manera directa el acompañamiento de la gestión pública en la infraestructura del sector al manifestar: «Gracias al Estado por ocuparse de que podamos estar mejor, mejorando caminos y asegurando un edificio cálido». A su turno, el intendente municipal remarcó la importancia de las políticas públicas a largo plazo y la inversión en áreas estratégicas del crecimiento, subrayando que «no hay país en el mundo que pueda ser desarrollado, que le pueda dar bienestar a su población, si no invierte en educación, si no protege y fomenta la ciencia y la tecnología».
Recuerdo
Hacia el cierre de su discurso, el intendente Ustarroz dedicó un sentido apartado para recordar y homenajear a Esteban Buzzalino, un joven funcionario fallecido recientemente. Lo describió como un ejemplo de quienes trabajan incondicionalmente por el bienestar común, destacando que «soñaba con que vecinos y vecinas de nuestra ciudad puedan acceder al sueño de la casa propia».
Tras la finalización del acto civil, las autoridades locales y los ciudadanos se trasladaron a la Catedral Basílica de Mercedes para participar del tradicional Te Deum patrio, el cual fue oficiado por Monseñor Eduardo.
