
La Secretaría de Energía dispuso un cambio en el mecanismo de actualización tarifaria que modifica la periodicidad con la que se trasladan a las facturas las diferencias entre el precio estimado y el costo real de compra del gas natural. A partir de agosto de 2026, esos ajustes se calcularán e incorporarán a las tarifas cada dos meses, mientras se mantenga vigente la emergencia energética, prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2027.
Cómo funciona el sistema:
La medida altera la aplicación de las llamadas Diferencias Diarias Acumuladas (DDA), un mecanismo que compensa la brecha entre el precio del gas considerado al fijar las tarifas y el costo efectivo de adquisición que enfrentan las distribuidoras, ligado al tipo de cambio del dólar.
El objetivo oficial:
Según la resolución, el nuevo esquema busca evitar que los usuarios sufran un doble impacto durante el invierno, cuando coinciden un mayor consumo de gas y un incremento estacional del precio del combustible. La Secretaría de Energía sostiene que la medida aporta mayor previsibilidad y gradualidad en la evolución de las facturas.
Cambios en el mercado:
La norma también responde a la reconfiguración del sistema de transporte de gas definida este año, en la que las empresas distribuidoras pasarán a asumir directamente la gestión de compra del combustible, sin intervención de las autoridades públicas.
Implementación:
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad será el responsable de aplicar el nuevo esquema a partir de los cuadros tarifarios de agosto. La resolución mantiene vigente el principio de que las distribuidoras trasladan a las tarifas únicamente el costo de adquisición del gas, sin generar ganancias ni pérdidas por las variaciones del precio, tal como establece la Ley 24.076.