
El Gobierno nacional volvió a postergar la aplicación total de los impuestos que gravan a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. Durante agosto solo se aplicará una actualización parcial, con el objetivo de evitar un mayor impacto en los precios de la nafta y el gasoil.
Aumento parcial durante agosto
La medida fue oficializada mediante el Decreto 693/2026. Entre el 1° y el 31 de agosto, comenzará a regir únicamente una parte de los incrementos pendientes correspondientes al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Impuesto al Dióxido de Carbono.
Para las naftas, la suba impositiva será de aproximadamente $11,22 por litro, mientras que para el gasoil alcanzará unos $15,75 por litro.
Esos montos corresponden exclusivamente a la carga impositiva. El impacto final en los surtidores dependerá de la decisión comercial de cada empresa petrolera, que podrá trasladar el aumento de manera total o parcial.
El resto quedó para septiembre
El decreto estableció que el resto de las actualizaciones pendientes —correspondientes a 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026— comenzará a aplicarse desde el 1° de septiembre, siempre que el Poder Ejecutivo no vuelva a postergar su entrada en vigencia.
El Gobierno argumentó que la decisión busca continuar con un esquema fiscal sostenible y evitar que la actualización completa de los impuestos tenga un impacto inmediato sobre el precio de los combustibles y la inflación.
Desde comienzos de 2024, la administración nacional viene prorrogando sucesivamente la aplicación total de estos tributos.