
El Servicio de Oftalmología del Hospital Blas L. Dubarry sumó un retinógrafo color no midriático, equipo que permite obtener imágenes detalladas del fondo de ojo y realizar, en la mayoría de los casos, los estudios sin dilatar las pupilas.
La nueva herramienta permitirá agilizar la atención y mejorar la precisión en la detección y el seguimiento de distintas afecciones visuales.
Qué patologías permite controlar
El retinógrafo puede utilizarse para evaluar posibles retinopatías, glaucoma, enfermedades de la mácula, lesiones de retina y complicaciones oculares vinculadas con la diabetes, entre otras patologías.
Las imágenes quedan incorporadas a la historia clínica de cada paciente, lo que facilita la comparación de resultados y el seguimiento de la evolución de cada cuadro.
Desde el hospital señalaron que la posibilidad de contar con registros precisos de la retina, la mácula y el nervio óptico contribuye a acortar los tiempos de diagnóstico y mejorar los controles oftalmológicos.
La incorporación fue posible a partir de una inversión del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires y del acompañamiento de la Cooperadora del Hospital Dubarry.