A partir de este miércoles, la totalidad de los residuos domiciliarios del distrito serán derivados al CEAMSE. El Municipio implementará un cierre operativo estricto, planes sociales para los recuperadores y una fuerte campaña de separación en origen.
En lo que representa un giro histórico para la gestión ambiental de la región, el intendente Leonardo Boto oficializó esta mañana la clausura definitiva del Basural Municipal. Tras más de 50 años de funcionamiento ininterrumpido a la vera de la Ruta 192, el predio dejará de recibir los desechos de la comunidad.
La drástica medida fue posible gracias a una profunda reestructuración de la logística local, que desde hoy permite desviar el 100% de la basura domiciliaria directamente hacia las plantas del CEAMSE para su disposición final adecuada.
Vigilancia y fin de las quemas
Para asegurar que el cese de actividades sea total, las autoridades locales pusieron en marcha un plan de clausura operativa que incluye un riguroso control en los accesos y el monitoreo de todo el perímetro. Con esta medida, el Ejecutivo busca impedir el ingreso clandestino de residuos y mitigar de forma paulatina las históricas problemáticas de humo, quemas y olores que afectaban a los vecinos de la zona.
Contención social y apuesta al reciclaje
El impacto de la medida también abarca el plano socioeconómico. Frente a la vulnerabilidad de los recuperadores informales que históricamente subsistían gracias al basural, la Comuna —con el respaldo de la Provincia de Buenos Aires y el Consejo Federal de Inversiones (CFI)— activó un programa de transición. Este esquema busca formalizar su labor integrándolos en el sistema cooperativo del Centro de Reciclaje Manuel Belgrano, garantizándoles mejores condiciones laborales, capacitación y un ingreso salarial estable.
De cara al futuro, el plan oficial prevé potenciar la recolección diferenciada y la separación en origen a través de programas educativos y la instalación de más puntos verdes. Asimismo, desde el Palacio Municipal confirmaron que continuarán destrabando los trámites legales y patrimoniales necesarios para reactivar la postergada construcción del Centro Ambiental «Laudato Si».