
Las áreas de Seguridad y Defensa Civil de Chivilcoy y Bragado emitieron una alerta sobre la posible presencia de serpientes yarará en la zona. Ante la preocupación de la comunidad, el especialista Miguel Aguirre brindó una entrevista radial para explicar los motivos del desplazamiento de estos reptiles y ofrecer recomendaciones de prevención.
Factores que impulsan su llegada:
Aunque aclaró que hasta el momento no se confirmaron apariciones de la especie venenosa dentro de la planta urbana de Bragado, Aguirre identificó varios factores que favorecen su llegada a la región: el cambio climático, los movimientos hídricos por inundaciones desde el norte de La Pampa y sur de Córdoba a través del río Quinto, el traslado de chatarra desde distintos puntos del país hacia depósitos e industrias locales, y el transporte de rollos de pasto entre campos.
Falta de antídotos:
El especialista advirtió sobre la capacidad reproductiva de la yarará, una especie vivípara cuyos ejemplares adultos pueden parir entre 15 y 20 crías por camada. Pero el mayor peligro, señaló, radica en la ausencia de suero antiofídico polivalente en los centros de salud locales, siendo el Hospital Posadas el punto de abastecimiento más cercano. Recomendó a las autoridades sanitarias de la zona comenzar a proveerse del antídoto para prevenir emergencias.
Cómo diferenciarla:
Aguirre enseñó a distinguir la yarará auténtica de la falsa yarará. La especie venenosa presenta en su lomo un patrón característico en forma de C invertida o similar al tubo de un teléfono antiguo. La falsa yarará, en cambio, no posee veneno ni el mismo dibujo, aunque tiene una coloración similar.
Recomendaciones:
Las serpientes no atacan salvo que se sientan molestadas, provocadas o sean pisadas. El experto aconsejó a pescadores, caminantes y vecinos evitar transitar descalzos o desprotegidos por pajonales, zonas de cortaderas o cola de zorro, donde estos reptiles suelen refugiarse para cazar roedores. En caso de divisar un ejemplar, enfatizó no tocarlo, no matarlo ni manipularlo bajo ninguna circunstancia, incluso si parece muerto o decapitado, ya que el sistema nervioso reflejo de la cabeza puede mantener activa la mordedura y la inyección de veneno durante varias horas. Ante cualquier avistamiento, se debe dar aviso inmediato a Bomberos Voluntarios o Defensa Civil.
Cambios en el ecosistema:
Aguirre también analizó los cambios recientes en el ecosistema regional, asociándolos a la aparición recurrente de otras especies como carpinchos, lagartos overos, jabalíes e incluso reportes de pumas en cercanías de la Ruta 46, fenómeno que atribuyó al crecimiento poblacional de dichas especies en la provincia de Buenos Aires.