Se cumple un nuevo aniversario del histórico 30 de abril de 1986, día en que Soda Stereo llegó a la Puna jujeña para filmar uno de los videoclips más emblemáticos del rock latinoamericano.
La mañana de aquel miércoles, un joven Gustavo Cerati, junto a Zeta Bosio y Charly Alberti, desembarcaron en un Pucará de Tilcara casi desierto. Bajo la dirección de Alfredo Lois, el trío buscaba capturar la esencia mística de Jujuy para acompañar el sonido andino de su nuevo hit, incluido en el álbum Nada Personal.
La filmación se caracterizó por su espontaneidad. Sin grandes permisos burocráticos ni vallas de seguridad, el equipo utilizó una carretilla como soporte de cámara para las tomas panorámicas. La historia también guarda un detalle pintoresco: la participación de Ángel Serapio, un niño local de 5 años que caminó junto a la banda en la escena final y cuyo "pago" por su debut actoral consistió simplemente en una bolsa de caramelos.
Hoy, cuatro décadas después, aquellas imágenes de Soda Stereo caminando entre las ruinas de piedra no solo son un hito en la carrera de la banda, sino que transformaron a Tilcara en un lugar de peregrinación eterna para los fanáticos del rock.
