
El pasado sábado 30 de mayo, una terrible noticia conmocionó al país, la desaparición de Agostina Vega de 14 años fue hallada sin vida descampado de barrio Ampliación Ferreyra, en la zona sur de la ciudad de Córdoba. Pero este hecho fue foco de cuestionamiento de parte de la sociedad.
Desde la inoperancia de los organismos estatales como la fuerza policial y la justicia por su tardía intervención, hasta la negligencia de la madre. Es terrible que un caso como este se de uso para ataques políticos desde la oposición como así también del oficialismo. Obviamente hay responsables y cada uno debe rendir cuentas de ello, pero usar como caballo de batalla algo tan sensible como un femicidio a una adolescente es muy poco serio.
Sectores como la izquierda (en su mayoría) y del kirchnerismo acusan a Milei de este crimen, no olvidemos que muchos casos de violencia y homicidios a mujeres fueron ignorados con el impresentable “Ministerio de la mujer”, además militantes y dirigentes peronistas imputados por delitos del mismo como Espinosa con su secretaria, Guazzora trata de una menor de 16 años con complicidad de la madre, Alperovich con su sobrina y Capitonich (los hermanos Sena y Acuña) caso Cecilia Strzyzowski, ningún organismo de defensa de la mujer y de género, ni de actrices, ni núcleos feministas salieron a repudiar y pedir justicia, ni siquiera en nuestra localidad la AMM – Asamblea de Mujeres Mercedinas – que hasta el día de hoy se pronuncia en silencio ante esto.
Cuando el padre de Agostina repudió con insultos y adjetivos negativos a la justicia y al gobierno provincial, grupos feministas giraron su foco y responsabilizaron a la madre del hecho expresando: “el gobierno y sus ministros no tiene nada que ver, acá es la madre la culpable”. Aunque estamos de acuerdo que su tutora fue totalmente negligente con su hija, vemos como las activistas suplantan su discurso cuando no les conviene.
Caso similar sucedió en Varela con el triple crimen cuando la casa donde se halló a las víctimas era alguien cercano a Kicillof el repudio y el intento de marcha cesó para no afectar al gobernador y no ser funcional a la derecha. No obstante, sin hacer halagos al gobierno de turno, desde que asumió Javier Milei los femicidios bajaron un 12,4% desde el período 2024-2025, pero también usan esto para atacar a los sectores de la oposición, es una falta de tacto hacer efecto “ping pong” con el dolor de las familias, hay que ser más responsables en las declaraciones desde el Estado y no cometer los mismos pecados de la izquierda y el populismo.
El mismo debe acompañar, cuidar y apoyar a la justicia para que los culpables paguen por lo que hicieron y seguir trabajando para que la cifra siga bajando. La violencia y el homicidio/femicidio es inaceptable, nadie con dos dedos de frente esta a favor o duda sobre el mismo, menos si se trata de una menor como Agostina. Pero la expresión: “no todos los hombres, pero siempre un hombre” es mirar con un solo ojo los hechos, no siempre es un hombre, muchas veces son un hombre y una mujer, más de una mujer u hombre.
La violencia como tal no tiene sexo, edad o clase social. Datos interesantes desde la SAP (Sociedad Argentina de Pediatría) expresan que la violencia infantil es superior que la de género. Para entender por qué los números de la violencia infantil son superiores, los analistas de datos consideran tres factores: Factor Violencia Infantil Violencia de Género Población Afectada Afecta por igual a niños y niñas en sus primeros años de vida. Afecta de forma desproporcionada a mujeres adultas y adolescentes.
Entorno del Agresor Ocurre en más del 80% de los casos dentro del entorno familiar directo (padres, madres o tutores). Perpetrada principalmente por parejas, exparejas o conocidos varones. Capacidad de Denuncia Los niños menores de edad dependen de adultos para denunciar, lo que genera una cifra negra oculta muy alta. Las mujeres adultas tienen mayor autonomía jurídica para denunciar de forma directa. Las infancias sufren mucha mas violencia e infanticidios, pero a ojos del activismo no es tema de lucha ya que no reditúa.
Pero cuando la derecha opta tomar esta bandera lo tildan como fascismo o conservador incluso misoginia porque justifican que hacer estas declaraciones ayudan a correr el enfoque hacia la violencia de las mujeres, y no, es decirle que antes de su problemática están los niños y ellas no claman por ellos solo a las mujeres (siempre y cuando sea funcional al feminismo sino, el mismo caso que Cecilia). Hay dos ejemplos claves que el sector feminista cayó además de las víctimas mencionados anteriormente, que son Lucio Dupuy y Ángel López.
El caso de Lucio sucedió que su madre y su pareja mujer lo violentaron y asesinaron, presentó quemaduras y golpes muy fuertes que produjo su asesinato, y el de Ángel por caso similar donde la psicóloga feminista Jennifer Leiva designada por el intendente Luque, quita al menor del cuidado del padre para dárselo a la madre lo cual falleció.
Tampoco hubo manifestación por ello. Entendemos que quieran repudiar y exigir al Estado que tenga más responsabilidad, pero no ser selectivo, pidamos justicia por todo, hagamos marchas por todos los casos, no sólo lo que nos compete, ya que eso no es justicia, es fanatismo. Finalizo con esta reflexión, un hijo debe estar a cuidado de sus padres, no pueden dejarlo a merced de cualquiera, hasta el más cercano puede traicionar esa confianza, por lo tanto, debemos ser más consientes porque después vienen las lamentaciones y no hay retorno. La sobre protección tampoco es la solución sino la comunicación, la contención y la confianza de los responsables hacia los hijos.